domingo, septiembre 03, 2006

Domingo

Me gustan los domingos en la mañana. Su placidez, el probable contraste con la noche de sábado que pasó, esa sensación de silencio, en la que parece que al fin tienes la oportunidad cierta de despiertar sólo una vez que realmente has descansado. Es como cuando uno era niño, en esas eternas vacaciones de verano de tres meses, entonces despertabas tranquilo, se te abrían los ojos voluntariamente cuando brillaba el sol en la ventana, y no acumulabas ese cansancio que parece llevarse en la raíz del ojo.

Sé que soy afortunado de tener ese silencio en las mañanas, quienes viven junto a una carretera, al lado de un aeropuerto, incluso en las cercanías de una compañía de bomberos, no saben lo que se pierden. En todo caso, ahora que escribo, no sé si realmente uno pueda llamarse afortunado, pues no se si exista algo llamado suerte, "eso" capaz de tocarnos a ratos para entregarnos un poco de felicidad envuelta en una caja de chocolates. Y es que aunque es genial pensar que todo pasa por algo, también es angustiante pensar que todo pasa por nada. Si se trata de estar más tranquilo en todo caso, recomiendo la tercera y misteriosa opción, el lado "C" de las cosas, en este caso, que todo pasa por algo, pero no tenemos idea porqué, asi es que da lo mismo, lo que sucede siempre es lo mejor que puede pasar, norma conocida desde ahora mismo como Ley anti Murphy.

Y así, con ideas que saltan de un lado a otro, desde el domingo, pasando por el descanso, y doblando por el recodo de la suerte y el destino, ahora simplemente escucho el silencio de la mañana, un poco incómodo si te molesta oirte un rato a tí mismo, pero agradable si tienes ganas de pensar, leer o incluso intentar escribir. Entonces, y quizás en un arranque de humana contradicción, o de perfecta coherencia, hoy, domingo en la mañana de un 3 de septiembre, simplemente dejo de escribir, y me largo a escuchar a Mike Patton.

Saludos.

13 comentarios:

Marce dijo...

Hoy es una de esas luminosas mañanas de domingo, de esas con tiempo, de esas fáciles.
Comparto tu fortuna, puedo disponer y disfrutar de este día como quiera, y eso tb se puede leer como soledad(opción con bastante válidez, por cierto).
Y como la vida sigue sucediendo, más allá de las mañanas de domingo, hago un alto y disfruto los silencios y este gran tema que incluiste (agrego Evidence)
Saludo porteño.

ella y su orgía dijo...

A mí las tardes de los domingos me parecen de lo más crueles. La semana muere con ellas, dejándote un poso de angustia en el pecho. Nadie como Vladimir Holan describió ese sentimiento. Te dejo su poema "Cuando llueve en domingo":

Cuando llueve en domingo y tú estás solo,
completamente solo,
abierto a todo, pero no llega ni el ladrón
y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo;
cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado
y no comprendes cómo vivir sin cuerpo
y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo;
cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú,
¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe
lo que hay encima de él,
entonces el diablo es el único que sabe
lo que hay debajo de él.

El libro sostenido, el poema al caer...

Abrazo dominical.

Mauro dijo...

Marce: Que buenos los temas de Faith no more. Mike Patton se las traía, recuerdo cuando cantaron alguna vez en el Festival de Viña, después de actuar en Rock in Rio, uno de los espectaculos más surrealistas que he visto. Bueno, me acuerdo de otro espectaculo freak en un recital con Patton como protagonista, pero por escrupulos, mejor no lo describo.

Ella: Que bueno el poema, muy gráfico...casi me deja con depresión luego de leerlo eso si. Las mañanas de domingo son una cosa, las tardes son otra absolutamente distinta.

Un besote de vuelta, gozadora dominguera.

Uma -La rubia del Muelle- dijo...

Los domingos son un tema...
Lo bueno es saber que uno puede disfrutar de ese silencio, de esa sinfonìa de pàjaros, que aunque no estèn musicalizan la mañana.
Es verdad, lo que sucede es lo mejor, yo vivo con una màxima, "siempre puede ser peor", que es màs o menos lo mismo, entonces uno sonrìe:)
Un besazo Mauro.

lauraBaires dijo...

Supongo que todo radica en la paz que uno experimenta con su alma. Y la mañana del domingo es un momento ideal para ponerlo a prueba.

Un beso, Mauro

Vade retro dijo...

Hola pasaba por aquí y decidí dejar mi huella. Sólo para decir que es una de mis canciones favoritas, hace años que no la escuchaba ¡gracias!

Mauro dijo...

Rubia: Quizás lo peor del domingo no sea necesariamente el domingo, sino que pronto vendrá el Lunes...complicado en todo caso vivir algo en función de lo que puede pasar. Mejor vivirlo y ya, ¿no?...mmm..., sigo votando por los domingos entonces.
:-)

Un abrazo interoceanico.

Mauro dijo...

Laura: Si...la paz de la mañana, un tiempo atrás lo aprovechaba para andar en bicicleta junto a la playa. Esa tranquilidad es genial, especialmente cuando aun no comienza en verano del todo. Gracias por la visita.

Hola vade, que bueno que te gustó, entiendo que el original lo cantaba Lionel Richie. A veces, como ahora, es mejor la imitación que la primera versión de las cosas. Que estes bien.

Marce dijo...

toda la razón (en relación con el arrepentimiento), lo mejor es hacer lo que surge en un determinado momento, como esto, disfrutar easy una mañana de domingo.
Un abrazo porteño (ya estoy mejor)

mariodonoserra dijo...

La dulce placides de un momento de paz, extraño esos momentos.

un saludo para tì, y te invito a mi blog.

Princesa dijo...

Antes que nada, sos el primero que conozco que escucha ¨Faith no More¨, siempre me gusto.

Tus mañanas de domingo las comparto, tambien adoro las mias.

Un gusto pasar a conocerte un poco.

Besos nuevos :)

Caro dijo...

Mauri; así son los domingos los siento tal cual lo decís, sobre todo esa sensación de dormir tranquilo hasta que el sueño se halla ido por completo. Yo agrego las ganas de comer un asadito al medio día acompañada por amigos y familia. Un saludo desde Córdoba.-

Mauro dijo...

Hola Mario, se agradecen los saludos y la invitación.
Nos leemos.

Princesa: ¿En serio?. Antes me gustaba la mezcla que hacían, después la atmósfera que creaban, con el bajo por ejemplo (Evidence). Gracias por la visita, bienvenida.

Caro: Claro...son ese rato de paz que muy de vez en cuando uno tiene, y que por lo mismo, disfruta a full. También voto por el asado, un costillar trasandino, pero el vino lo pongo yo, chileno (obvio). Saludos cordobesa.
(PD.¿de Talleres o Belgrano?).