miércoles, octubre 25, 2006

Sin comentarios



Me quedé sin palabras.

Y no poder decir nada de lo que uno quisiera decir es algo insólito y absolutamente contradictorio. Es tener toda la voluntad para saltar más lejos, teniendo al mismo tiempo toda la incapacidad del mundo para seguir. Es congelarse, estar inmóvil e incoherente en el lugar de partida, atrapado en un autismo a sol y sombra. Es rogar por la paz mientras se mata por ella.

Querer expresarse y no tener cómo parece contradictorio, una broma curiosa del siempre burlón destino. Si quieres, puedes. Es decir a todos y a ti mismo que quieres cambiar, pero continuar haciendo exactamente lo mismo que haces todos los días.

1. De la casa al trabajo
2. De trabajo a la casa
3. Vuelva al paso N°1

Se parece a no gustarle a quien te gusta con cada átomo y cada tripa de tí. Hace que te preguntes sobre causa y efecto, si acaso nada es casualidad y todo causalidad. En una de esas, si tu le gustaras, a tí no te interesaría. Así, tu interés por llegar a ella radicaría entonces en el desinterés que demuestra, en la incapacidad de lograrlo.

Lo mismo escribir, el deseo por hacerlo es directamente proporcional al desagrado que muestran las palabras por brotar de tí. O sea, exactamente igual a perseguir objetivos actuando para ello de un modo absolutamente contrapuesto en tu día a día.

Quiero escribir, pero no puedo.

Me quedé sin palabras.

9 comentarios:

Marce dijo...

eso sí que es estar surtido de palabras para quién no tiene nada que decir...quedo completamente "doble-vinculada" con tu posteo, pero si efectivamente te quedas temporalmente sin ellas, estoy segura aflorarán, entre tantas cosas que tienes por decir y compartir, no queda más que dejarlas aparecer.
Yo las sabré esperar.
abrazos porteños.

ydaledali dijo...

Y si es así como usted queda sin palabras... pues bienaventurados sus silencios...en ellos su personalidad y su más íntimo yo se pasean a sus anchas... un abrazo...

Mentacalida dijo...

Hay silencios que otorgan el beneplacito de la palabra...es solo cuestión de tiempo.
Un beso

Menta

mariasoleda dijo...

Intensidad y altura (C. Vallejo)


Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.

Quiero escribir, pero me siento puma;
quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
no hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.

Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
carne de llanto, fruta de gemido,
nuestra alma melancólica en conserva.

Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.

El Gato dijo...

Usted se quedó sin palabras... sin embargo las oigo en medio de la noche.
Usted no puede escribir... sin embargo lo puedo leer mirando a través de la ventana. Que el silencio y la no-palabra reinen en esta noche otoñal... total... mañana será primavera.

Anónimo dijo...

Qué es el quedarse sin palabras para uno que las quiere decirlas? Sea como sea, las letras, los fonemas, las sílabas acaban saliendo... pensamientos, miradas, lágrimas... aquéllos, fijos;ésas, angustiadas; éstas, sutiles. Todo ecoa, suena, se muestra, aunque ni todos lo puedan ver, allí están... a veces se van, pero si permanecen... mis pésames...

pero... porqué no continuar intentando revelarlas? "vale la pena", no nos 'prives' de leerte!

Besos a ti, cúidate.
Ah... y bueno 'portuñol', un día llegarás allá! jejejejeje
BiNhA =)

Indhira dijo...

Eterna dicotomía de la vida, el espiral del absurdo, siempre incoherente.

Mauro dijo...

Marce: Gracias por el comentario, por el momento estoy menos "lacónico y compendioso". Saludos.

ydaledeli: Que bello halago. Agradecido, me quedé...sin palabras.
Cariños.

mariasoleda: En silencio, ¿no hay nada mas que hacer que entregarse a la melancolia y al instinto?. Buen punto de Vallejo, las palabras a veces sobran, vamos a los hechos. Te agradezco el comentario.

Gato: Palabras nocturnas, me gustan esas, suenan diferente, resuena cada sílaba con un metal distinto. Uno las puede leer a cada paso, en el eco de sordo que dejan las huellas contra la indiferencia fría del pavimento.

Usuario anonimo: Boa vinda outra vez, esta é sua casa....¿eh?. Mmmm, palabras mudas, palabras sin decir, palabras reveladas a cada paso inconciente...palabras, palavras, parole, mots...
Xeiros Binha

Indhira: EXACTO. Los opuestos, la contradicción perpetua. Ser amo de sus silencios, esclavo de sus palabras.
Que bueno verte por acá, bienvenida.

Anónimo dijo...

Mauro? y cómo se sale de esa abulia?
Me gustó tu post, porque me desagrada esa sensación, que la veo en mi, a veces, más veces de las que quisiera. No niego que es fácil taparla y seguir, pero y si quiero matarla para que no regrese, cómo hago? cómo hiciste para volver a escribir?