jueves, abril 03, 2008

Cristina

Foto: Cristina's World (Andrew Wyeth)

Y en la colina tibia que yace bajo la inmensidad del cielo que rota, sabes que llegar a casa será el triunfo de hoy. Sabes que buscarás como siempre dentro de tí hasta hallar el océano en tu pecho, el horizonte sin límites que te convide a levantarte de pie ante todo y ante todos.

Por la hierba segada vas deslizando tu cuerpo, quebrado reflejo de tu alma, recorriendo el pastizal quemado, mordido por el sol, marcado por la trilla y el viento. Te encuentras luchando en el sinuoso suelo, vestida de belleza, de la dignidad que te regala tu pelea incesante.

Y el destino en la hora sin sombra tiembla ante tu espíritu rebelado entre la hierba seca y cortada. Sola, siempre sola, cada vez más cerca de tu hogar firmemente trazado contra el horizonte estéril.

Todo parece girar al compás de tu determinación. Todo parece centrado en el eje de tu voluntad que pasa por tu corazón.

Las rodillas se te dañan, ramas secas lastiman tu rostro, y tus dedos se doblan cuando debes arañar la tierra tibia.

Siempre, de pie como nadie.

Sabes que el mañana llegará, tal cual el hoy siguió al ayer. Afuera, el silencioso cielo seguirá mirando a quienes no sabemos, a quienes no podemos darnos cuenta, a quienes no logramos sentir la tierra en tus manos laceradas, o el dolor de la fragilidad que desafía tu alma cuando te arrastra contra el pastizal quemado, mordido por el sol, marcado por la trilla y el viento.

Mientras debes arrastrarte para llegar a casa,
Mientras logras el triunfo de saberte viva.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

precioso
pero qué le ocurre???


lau

Ana R dijo...

Todo un relato de supervivencia e, intuyo, de pundonor.

Impactante.

Un abrazo

datlitauy! dijo...

hermoso! las historias cotidianas, las experiencias, el sol, las mariposas, las flores ... todo esta ahí para que los más mínimos detalles sean un mundo de belleza y creatividad!

Polvorilla dijo...

La vida siempre nos reprocha y sorprende a la vez, el final de un día es apaciguador.
Me gusta el pintor elegido por ti, este señor es uno de los mejores pintando al temple.

Mauro cielo, cuídate mucho y muchos besos.

Negra dijo...

hum, hace tiempo no escribía, no dejaba trazo en este lugar, será porque los relatos no me impulsaban como un en columpio? ni idea, pero hoy si, porque lo que vi, es lo que veo a diario en los ojos y manos de mujeres todas maguladas de diario y soledad, mujeres que su arraste puede que no sea entre cosechas amarillentas, más bien entre todo el mar de otras muejeres luchando en masa para llegar a su hogar, y volver a levantarse en sus dos cansados pies.

Tu próximo oleo serán trigales?

Anónimo dijo...

Bello... Gracias por las imágenes que me permitiste construir, imposible no ligarlo con el personaje femenino de una película de Tarkovsky: (mi preferida) "El Espejo"... GG

Sol dijo...

Un texto lleno de esperanzas, de coraje, de ganas de seguir. Me ha gustado.

Un abrazo.

Shanty dijo...

¡Qué bello escribes! Me inspiran tus letras.
Shanty