Quisimos ser bosque,
y solo fuimos brasas
sobre la tierra calcinada.
Quisimos ser tierra,
y sólo quedan nuestras sombras,
tatuadas en el monte.
Fuimos sonrisas,
ahora hay sólo despedidas imposibles.
Íbamos a ser pueblo,
pero nos queda el fulgor verde de un sueño,
la extraña esperanza,
y la mano amiga,
que ayuda y levanta.
*Para andresino y a los genes que deja *
La esquinas parecen
ensoñaciones de náufragos
que devoran los cactus por su agua.
...
Hace 6 meses.
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