viernes, enero 25, 2008

Último día

El día final es una puerta cerrada de golpe frente a una ventana abierta de par en par. Es que el último día pende en el extremo de un hilo construido a fuerza de logros, cargado también de esos deseos que no fueron del modo en que alguna vez quisimos. A veces pareciera que la capacidad de ilusionarse es proporcional a la probabilidad de que la vida no resulte del modo en que soñabamos, sin embargo, todo sigue transcurriendo, y el último día no es más que un paso más, un nuevo hito que te abre una salida para iluminar y regalarte la libertad de ignorar ese tiempo que se tuerce y vuelve tras de sí, para simplemente intentarlo una vez más.

No desperdiciaré los días masticando angustias,
ni platicando eternamente con sueños difuntos.

Nada de eso.

Desenterré una estrella de las entrañas de la tierra tibia, negra y soleada,
reconstruiré con ella las sordas calles,
arrasando el gris con su luz fecunda.

Simplemente caminaré abriendo avenidas,

para vencer la agobiante indiferencia,
la resignación bovina,
del gastado pavimento que soporta los pasos.

11 comentarios:

Polvorilla dijo...

Así es, no importa lo que nos hayamos propuesto y que hemos alcanzado de todo ello, lo único importante en este breve paseo de nuestras vidas es comprender momento a momento, gozarlo sentirlo y sobre todo ser conscientes del tiempo que apresamos, nunca esperes nada, realiza, ejecuta lo que deseas. Sólo de este modo uno es consciente de su existir y conduce la loca de la casa.

Un fortísimo abrazo.

lau dijo...

el texto en cursiva es una maravilla, mau. la última estrofa especialmente.
de fábula.
me lo guardo
gracias

besos

Paola dijo...

donde 'ta??

Jiramonocangufante dijo...

Terminar con algo, o con alguien, cerrar un ciclo...cambiar de folio...dar vuelta la página...dejar atrás algo...convertir en pasado una historia que imaginábamos eternamente en presente...como quieras llamarlo..es un final y duele. Pero no nos podemos permitir no sentir el dolor...solamente viviéndolo intensamente es que luego no duele más...llorándolo fuerte y con desconsuelo es que no provoca más lágrimas...todo tiene un tiempo...construir...destruir..creer...dejar de creer...nuestro enemigo y nuestro aliado es el tiempo...ocúpalo en lo que corresponde cuando corresponde...un dato: no vuelve. Y no dejes de dedicarle tiempo a lo que te atormenta...ni le dediques tu vida...solamente lo justo, lo necesario...porque hay otras puertas por abrir y ventanas que cerrar para lograr otra vez la intimidad cálida y descontaminada de la compañía que restaura la loca idea de seguir creyendo.
Nada es para siempre...

virginia dijo...

A mí los últimos días no me gustan nada.
Besos.

Ana R dijo...

Valiente propósito en tus letras que son como promesa con uno mismo.

Me ha gustado.Un abrazo

Negra dijo...

Pero Papi! donde está Usté? que he vuelto y no le veo por ningún lado.

bajamar dijo...

resignación ovina...

ops

me quito el sombrero y como no uso.. me quito las ideas preconcebidas, sin palabras. precioso y hondo

un saludo

titicandia dijo...

Abrimos y cerramos puertas todos los días.....se nace y se muere...así es la vida,
Un beso Mauro, se te extraña,
Titi

goloviarte dijo...

te invito a participar en mi modesto blog directorio y de votaciones,te conocerán un poco mas
http://aquiestatublog.blogspot.com
soy un particular en esta aventura,voy de blog en blog,escogiendo a los mejores,así que si piensas que esto es spam te pido perdón
deja tu blog en el libro de visitas en mi blog y de paso mira algo de publi,eso valora mi trabajo

carolunarcoiris dijo...

Mauro, qué es de ti???
me entretenia con tus datos personales.
Me gustaría mucho conversar contigo de esto y de aquello
Cariños
Caro