miércoles, agosto 08, 2007

Santiago


Nieva.

Y el frío intenso parece disiparse sólo por un instante gracias a la belleza momentánea que redime a una ciudad de rostro y manos ajenas. Desde el lado contrario de la ventana, la cubierta blanca simplemente transporta a un momento mágico por lo inesperado, sencillamente delineado por la cadencia discreta con que un copo busca llegar al suelo.

De la otra cara del vidrio el frío es crudo como siempre, y la nieve no es más que un aliento compasivo, la bella mortaja con la cual cubrir los dolores y la quemadura con que el hielo muerde la piel.

Nieva.

Y no hay mayor contradicción que cuando alegría y dolor juegan de la mano, con la simpleza y espontaneidad de una emoción que no puede ser contenida por más tiempo. Nevar entonces no es más que un arrebato, uno que llega de golpe para indicar con toda levedad que pueden convivir en armonía dos apectos en apariencia tan contradictorios como el fuego intenso de la alegría y la marca indeleble de la pena y el dolor.

25 comentarios:

Lau dijo...

Es lindo. Me ha hecho pensar en cómo nevamos tantas veces sobre nosotros mismos, formando nuestro propio invierno en la piel, y cómo nos gusta que nos quiten el hielo a retazos, lentamente, con esa comprensión ajena al dolor y a las huellas indelebles de la pena. Me ha gustado. Un besazo grande amigo

perfecta desconocida dijo...

Nieva...y hace que salgan los niños, que salgan todos a presenciar el espectáculo, nieva, pero por aca...hace mucho frio y no nieva :(

Cariños

Mauro dijo...

LAU: Uno pa' ti amiga.

PERFECTA DESCONOCIDA: Igual que acá, frío y más frío. Quizás tapar la ventana con la cortina, imaginar que afuera está nevado, y que la gente juega feliz en la nieve.

Quizás así pase algo el frío.

Gracias por comentar, cariños.

Princessa dijo...

Cierto, las monedas siempre tienen dos caras, lo que a mi me parece hermoso mirar por la ventana a otros les hace sentir los huesos congelados.
Salu2

Mae dijo...

Estuve leyendo tu blog... Me encantó, la forma en como te refieres a la nieve...
Saludos!

vanmar dijo...

En este julio en que los adoquines de Madrid arden a todas horas sueño con tu nieve, como plumas frescas sobre la piel, evaporándose, mezclándose con la alegría y el dolor, con la presencia y la ausencia...

Mauro, gracias por traerme, volveré.
Un beso de mariposa...

Gaby dijo...

Hola que tal? me encantaria algun dia poder tocar y disfrutar de la nieve... aqui en Venezuela solo neva en el estado Merida y es arriba en la montaña...
te mando mil besos...

Mauro dijo...

PRINCESSA: Y la realidad 4,5, incluso más caras. Miremos por la ventana, pero salgamos tb a dar una vuelta.

Saludos.

gracias MAE, bienvenida por estos lados. Saludos.

VANMAR: Entumido a ratos, sueño con el calor que emana de la arena en una tarde de verano. Besos, estas en tu casa.

GABY: Lo curioso es que se pupone que acá sólo nieva en el sur, y en la cordillera. Es raro ver tanta ciudad nevada, vaya invierno este.

dos mil para tí.

Jenipher dijo...

Qué linda foto, para 2 realidades tan distintas bajo el frío y la nieve...


Besos...

Marce dijo...

y en los extremos de una ciudad, de esta ciudad,una vez más hacen tan evidente los polos, la dicotomía y la diferencia: un mismo fenómeno encontró cobijados a algunos, entretuvo a otros, y amenazó con ser la vestidura de tantos más.
Un todo capitalino que luce con distancia cada una de sus partes.
¿Será tan notorio por la 5ª?

Another Girl dijo...

Escribís muy bien.
Definitivamente, nos leemos.
Un beso.

Mauro dijo...

JENIPHER: Ojala pasara el frio y se quedara la nieve. Ojala que llueva café, como decía uno por ahí.

Besos.

MARCE: Y por la sexta, septima, la que venga. Es increible como un fenomeno como la nieve puede ser tan bello y tan desgraciado al mismo tiempo para muchos.

Cariños binarios, dicotómicos marce.

ANOTHER GIRL: Gracias, besos para tí. Un gusto verte por acá haciendo patria.

titicandia dijo...

Y que hacemos cuando se nos congela el corazón?...

La nieve es maravillosa para algunos y una triste realidad para otros, no pude evitar sentirme triste por todos aquellos campamentos que sufrian enormemente por la nieve y ver gente el Las Condes haciendo monos de nieve....

Tantos extremos en una sola ciudad....

Un abrazo Mauro,
Titi

GaMe dijo...

A veces hay tanto fuego adentro incinerándonos la entraña
y tanto frío afuera...
A veces hay tanta presencia creciéndonos en los poros
y tanta ausencia...

Te agradezco haberme traído hasta tu Dulce Patria
sin dudas volveré.

Un beso Mauro.

ydaledali dijo...

Y al derretirse la nieve se llevará todo aquello que nos estorba???? ... si es así por favor mandame un poquito de nieve pues la necesito....en esta ciudad no nieva, pero el sol hace días que no quiere salir...

Mauro dijo...

TITI: La hipotermia cardiaca es cosa seria. Si se hiela el corazon ya no hay mucho que hacer creo yo.

Sospecho de varios en todo caso que deben tener una buena capa de escarcha en el alma. Tantos extremos, son tantas ciudades distintas, creo yo.

Besos.

GAME: A ratos siento que los extremos nos definen, hay pocos términos medios. Mucho parece sólido y en verdad tiene una fragilidad que puede dar pánico.

La vida es así, quizás por eso buscamos un centro, uno casi siempre esquivo y escaso.

Gracias por la visita.

YDALEDALI: Cuando se derrite la nieve sólo queda una masa oscura, semiliquida, que efectivamente se lleva todo.

A estas alturas, ya no se si podamos decir que en alguna ciudad no cae nieve, o que no ocurre cierto fenómeno. Cualquier cosa puede suceder.

Un abrazo, apretao.

Cote Cumplido dijo...

me gustó tanto que nevara, que temí convertirte en un mono de nieve. Pero no pasó, nunca me ha gustado la zanahoria.

Princesa dijo...

Nunca habia encontrado tanto sentimiento en una nevada.
Magnificamente me has llevado a esa noche gélida, cargada de emociones.
Un placer como siempre leerte.
Besos cálidos :)

Mauro dijo...

Estuviste a salvo de tus temores entonces COTE CUMPLIDO. No serás de aquella generación traumada por la obsesión de los padres de darte jugo de zanahoria y beterraga, ¿o si?.

Saludos.

PRINCESA: Un placer verte llegar una noche gélida con tu estampa, sangre azul y besos cálidos (deben ser rojos esos).

Besos, más.

Carolina dijo...

me gusto tu texto sobre la nieve,sobre ese contraste que provoca esta, a mi me dio mucha felicidad ,pero tambien pense en la verduras que se quemaron y todo eso...

besos gordos

nos seguimos visitando

MAR dijo...

Me gusta tu blog y tú forma de escribir y la vida, nos seguimos visitando :)
Un abrazo para que se nos pase el frío a los dos.
mar

Mauro dijo...

CAROLINA: Tantos extremos, ¿no?. La felicidad de muchos, la pena de tantos. Ojalá pase el frío de una vez. Besos.

MAR: Buen nombre el tuyo, mejor abrazo, claro. Que estes muy bien, nos leemos.

Princesa dijo...

Siempre rojos, solo para ti :)

Erato dijo...

Que bonita foto... yo apenas he visto la nieve, ni nevar. En el sur de España, en Almería nunca nieva. Sólo lo he visto por la tele... jejeje se que es increible, pero es cierto. Un fuerte abrazo!

Sol dijo...

Wow, que bello este pequeño relato. He sentido la nieve caer y enfríarme un poco la piel. Me ha encantado.

Un abrazo.

ps- y la imagen es bella! Algún día iré a conocer Santiago.