jueves, diciembre 21, 2006

Veinticinco

Foto: Estevaola Fuente

Cuesta describir el silencio.

Tiene algo de ausencia, de negación, un dejo de incomodidad. El silencio puede ser el mejor modo de comunicar algo, de decir todo sin decir nada, pues lo habitual es el ruido, el sonido, el diálogo, pero lo atípico es escucharse sólo así mismo mientras el entorno yace en paz.

Y ese silencio cerrado es una experiencia fuerte, una penitencia, estás sólo contigo, pero en verdad estás siendo más que nunca parte de lo que te rodea. El viento se desliza por los cerros, abraza los montes, susurran los cipreses mientras cae la tarde, llega la inmensidad de la noche, y simplemente estás ahí mirando, sintiendo mas bien, como todo transcurre. Entonces puedes huir, pero también puedes optar por afrontar el silencio de pie, entero, tranquilo, con toda calma, mientras lo sientes llegar.

Dicen que la hora más silenciosa, más oscura también, es aquella previa al amanecer, ese lapso que es margen de lo que se avecina, pues el silencio trae invariablemente algo nuevo, otra realidad, un punto de vista diferente, quizás una certeza, tal vez una duda. El silencio entonces es preludio, del escape muchas veces, pero también de la esperanza, pues con el puede nacer un nuevo día que transporta la luz, aquella que vive su apogeo en el solsticio en diciembre, esa que para muchos viene de la mano de un niño cuyo nacimiento se celebra este mes y que trae la esperanza al vencer con su palabra hecha verbo, las sombras de este mundo.

13 comentarios:

mariodonoserra dijo...

Dulce silencio,
meliflua armonia
del ruido mustio
de gritos sin alegria

un saludo para tí y visita mi post.

Negra dijo...

ya sabes que me gusta estar callada. sabes que prefiero a veces la ausencia, y hasta la incomodidad.

no sé, pero a ratos necesito este silencio. creo que me dedicaré a observar como transcurre la vida, a ratos tímidamente, a ratos la miraré directamente a los ojos.


un besito silencioso
me gustan tus letras

El Gato dijo...

Mauro:
Decirte que disfruto venir a tu casa y leerte, ya lo sabés... Que te dejo un brindis y un abrazo para estas fiestas.

Uma -La rubia del Muelle- dijo...

Siempre es subestimado o mal valorado.
El silencio, gran oportunidad para escuchar-se.
Mauro, aprovecho a dejarte un abrazo y muchas felicidades.
Besos!

Fran dijo...

Lo leí en silencio.
Pero lo escribo hablando.
Y repito: qué bien que se suceden tus palabras.
Silencio.

(gracias por tus comentarios en mi blog. Bienvenido también)

porteña dijo...

Hola Mauro: vengo a hacer patria y a agradecerte tu comentario: es verdad, está escrito desde la profundidad de las tripas.

Todos tenemos nuestra hora 25, nos aparece de vez en cuando a robarnos el sueño, a dejarnos el espíritu inquieto.

Un abrazo

Alejandra dijo...

El silencio es -para mí- el único medio para escuchar lo que pasa bine dentro nuestro.

Gracias por tu visita en mi blog.

Marce dijo...

en medio de una sobrevaloración de la palabra, me cuesta el (los) silencio(s) y reconozco debo aprender a escucharlo y reconocerlo cuando se hace presente.Ya sabes,puede ser cararacterística de género, pero necesito hablar.
Felicidades Mauro, te dejo un gran abrazo navideño.

Tamara blue dijo...

Adoro el silencio, la soledad, la instrospección. Me gusta la formaen que lo planteaste porque muchas veces he sentido lo mismo sin saber explicarlo.
Muchas felicidades y nos seguimos leyendo en 2007, un beso grande!

luna+4a dijo...

la oscuridad a veces encierra gratas sorpresas Mauro

titicandia dijo...

Adoro mis "momentos de soledad", los necesito......el silencio es mi compañero
constante de reflexión.

Me gustó cada palabra que te lei...expresas
tan bien lo que se puede sentir....

Solsticios, Fiestas de San Juan.....renovación,
cambio...nacimiento, luz.

Un abrazo Mauro y espero seguirte leyendo.

Titi

Lau dijo...

La patria del silencio, el silencio que precede a un beso,el silencio que sigue a la explosión de la metralla, el silencio que forman los bebés bajo sus ojos, el silencio de dos miradas recién encontradas, todos esos silencios que no lo son, porque ningún silencio lo es. Los silencios callados son los menos usuales, pero en la foto, la sombra que se proyecta en el suelo es el silencio.
Me ha encantado este post. De veras, un beso

Lau dijo...

Me dejaron los reyes un calendario en el que cada día me regala unos versos de benedetti. Los de hoy dicen: Tan tuyo como tu habla es tu silencio, tuya es tu identidad a media asta y tus tímidas huellas en el barro.

Nada, que me recordó lo que antes leí acá.
Un besazo