
Foto: Mauro
Cuando vuelva,
Como la lluvia, el relámpago y la recurrencia de las sirenas en el puerto.
Empapado de niebla a buscar el vacío de tus caderas entre mis brazos.
Cuando llegue,
Cargado de vendaval para erizar tu piel deshojando tus claveles en el remolino de tu pelo.
A mecer tus piernas en la enésima réplica, o a extrañar tu boca entre las ruinas de cada adobe caído.
Cuando vuelva,
Serás tierna, clamor y náufraga.
Caeré en tu espalda para espantar tu soledad más fiera, o callaré para siempre sepultando un clamor, ahogando cada grieta como un sueño perdido.






