Quizás, tan solo
detener la rodada.
La espera y la esperanza,
vana.
Olvidar así,
el día que no llega,
el abrazo que no das,
la risa que no vives.
Cuantas veces,
habrá que esperar,
vistiendo la fortaleza que se escapa.
Cuantos días,
tenderán ilusiones,
para trozarlas de nuevo en el ir y venir
de la marea donde fuimos a caer.
Mientras,
el tiempo no escampa,
la espera pervive,
y la esperanza se marcha,
junto a ti mismo, corriendo por tu costado.
*para indah, in memoriam *
Pasaron los meses del aniversario
y eran eslabones
que pesaban entre el hundimiento:
pero nada brotaba.
Se iban los ...
Hace 5 semanas.