00:00 hrs.
La energía de la gente se siente en el aire. Los perros huyen despavoridos por el ruido de los fuegos artificiales, el tránsito se detiene. Todo vibra, la playa está repleta y el mar se ilumina de colores mientras todos miran al cielo, el únido lugar en donde se pide un nuevo comienzo. Entre los brindis, risas y abrazos, la noche y la ciudad parecen tomar vida propia. Se celebra con los que están. Se recuerda a quienes no están. Se canta, grita y llora.
03:45 hrs.
El local está repleto, de personas, ruido, de miradas que se entrecruzan de un rincón a otro, formando un tejido de insinuaciones y complicidades. La música no permite hablar, mientras todo se cubre de humo, los garzones corren derramando tragos, y se quema la madrugada en una explosión de ganas de olvidar todo, dejándose llevar por la marea humana que inexorablemente desemboca en la pista de baile.
11:35 hrs.
El primer despertar del nuevo año empieza tarde, con sed y en silencio. No se puede recibir con ruido la resaca. La ciudad, viva en la noche, se dobla en un mutismo de domingo. Sólo el canto de los pájaros y el zumbido fugaz de algún auto quiebran el inicio del 2009. Se recobra poco a poco el ritmo, se piensa en lo que vendrá en el día, se olvida la noche, y todo comienza una vez más.
Feliz año nuevo a todos.
*para indah, in memoriam *
Pasaron los meses del aniversario
y eran eslabones
que pesaban entre el hundimiento:
pero nada brotaba.
Se iban los ...
Hace 2 meses.






