martes, enero 24, 2006

Ella


Ella tiene la mirada del cielo,
abarca el mundo entero,
mientras en sus ojos brillan constelaciones.

Tiene el poder del tiempo,
y congela su fluir mientras sonríe.

El sol,
un viaje,
365 pájaros celestes,
todo en su cara mientras la brisa entrecruza su cabello.

Su silencio trae la ausencia,
el desapego y la inquietud de no verla más.

Su alegría plena, telúrica,
esbozo cierto de la felicidad,
es barandal eterno,
escala al cosmos,
refugio de una quimera,
probabilidad cierta de la improbable plenitud.

Vino con fruta

A mi abuelo le gustaba mucho el vino con fruta.

Lo preparaba en una jarra de vidrio, y lo ponía sobre la mesa de madera que estaba en el comedor y que solía cubrir con un mantel plástico de color blanco. Generalmente llegábamos a su casa casi a mediodía, mientras él barría y mojaba la calle escuchando las noticias de la radio "Festival".

Mi madre se dedicaba a hacer aseo, yo desgranaba porotos granados en la mesa bajo una pequeña figura de "King Kong" de plastico y él regaba las plantas, podaba las hortensias y alimentaba al zorzal con alpiste. Mi abuelo trabajó toda su vida, era de esos viejos de antes, de los que no se amilanaban ante nada ni agachaban el moño ante nadie, capaz de enfrentarse con cualquiera por algo que no consideraba justo.

Orgulloso, a veces lo veía cargando unos bolsos gigantes por la calle, desafiándose a sí mismo, satisfecho de probarse que aún podía. Siempre le gustó el tango, lo recuerdo cantando alguna de Gardel mientras freía pescado en la cocina. Amante de las carreras de caballos, generalmente me encontraba en su casa con programas de carreras del sporting rayado con lápiz pasta azul marcando algún "dato" seguro de alguna carrera.

Hoy me voy a tomar un vino con fruta, con durazno, melón o frutilla, quizás con todas las anteriores.

Siplemente, SALUD por mi abuelo!


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jueves, enero 19, 2006

Carnaval




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sábado, enero 14, 2006

La despedida


1. f. Acción y efecto de despedir a alguien o despedirse.
2. f. En ciertos cantos populares, copla final en que el cantor se despide.

El 20 debiera ser mi despedida. Sin embargo, el adiós comenzó antes.

Para ciertos momentos y situaciones, la despedida parece que no puede ser simplemente bajar la cortina, darse la vuelta y largarse. Es necesaria la ceremonia, la ceremonia del adiós.

Al parecer hay ciertos hitos en la vida que son tan importantes que no pueden pasar así como así, y es necesario un ritual con el fin de marcar a fuego ese instante especial. No hay protocolo claro, quizás compartir el momento, organizar algo, estar con tu familia y amigos, conversar, hacer algunas llamadas, disfrutar un ron con coca y hielo o simplemente fumarse un cigarro de noche junto al mar.

Hasta aquí no más llegamos, me despido, de todo sólo queda el recuerdo de lo que fue y no pudo ser. A cambio, en la eterna negociación de la vida, llega la esperanza de lo podemos extraer del futuro.

miércoles, enero 11, 2006

Getaway car

Me gusta este tema. Cornell le pone power a la cancion.
Es musica de carretera, de seguir, continuar, vivir.
Como un libro de Kerouac.
Como easy rider.
Ahí va la letra...

The first time I saw you you were chasin' down
A cyclone all alone in the field
With railyards and clovers, I kept rollin' on
Never thought you'd wind up chasin' me
Settle down
I won't hesitate
To hit the highway
Before you lay me to waste,
noSaddle up and I'll help you find something to drive
Before you drive me insane

You're tired of walkin'
And you loathe the ground
The sidewalk will barely touch your feet
Life moves too slowly to hold you down
With ring in hand you take it out on me

Settle down
I won't hesitate
To hit the highway
Before you lay me to waste no
Saddle up and I'll help you find something to drive
Before you drive me insane

So get yourself a car
And drive it all alone
Get yourself a car
And ride it on the wind
Get yourself a car
And drive it all alone
Get yourself a car
And ride it on the wind

Settle down
I won't hesitate
To hit the highway
Before you lay me to waste no
Saddle up and I'll help you find something to drive
Before you drive me insane

So get yourself a car
And drive it all alone
Get yourself a car
And ride it on the wind
Get yourself a car
And drive it all alone
Get yourself a car
And ride it on the wind



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lunes, enero 09, 2006

Un cuento

¿Cómo empezar una historia?. Esa era la pregunta que carcomía mi mente esa mañana de domingo sentado frente al computador. Era un buen tarro, el procesador era rápido, bastantes megas de memoria RAM, y con tarjeta aceleradora gráfica, según recordaba. Pero, ¿de que diablos servía todo eso para escribir un cuento, una novela, un poema o lo que fuera?. Clavando los ojos frente a la pantalla, con una pagina en blanco de un procesador de texto, escarbaba dentro de mi, intentando no divagar del modo que suelo hacerlo cuando intento infructuosamente que me llegue una idea.

Miré hacia afuera, por la rendija que deja la cortina beige que tapa la ventana que da hacia el patio trasero, ¿inspiración?, nada, solo las nubes que corrían veloces entre el espacio que dibujaban los techos cubiertos de zinc o de tejuelas cuadradas que llenaban el barrio. ¡Qué joda!, nada, nada de nada. De pronto, el inconfundible olor a algo que se quema me empapó las narices. Asomándome cual vieja copuchenta esta vez, busqué el origen del aroma y del progresivo calor que se propagaba por el aire.

Hacia allá?-No!, Hacia el otro lado?-No!...¡CRESTA..!!..Se quema la casa!?...-Tampoco!. Miré hacia el último rincón disponible, recordando que suele estar lo que buscamos en el lugar final que revisamos, y claro!...humo en la casa de ladrillos rojos, por cierto la casa de la pelirroja...Sin pensar mucho, mas bien pensando en nada, salí por la ventana corrediza y me lancé al patio mirando hacia donde salía el humo, lugar por donde una fracción de tiempo mas tarde se asomaba la dueña de la cabellera que varias veces alimentó mis sueños.

Sin pensarlo dos, ni menos tres veces, me acerqué corriendo a la pandereta, y usando manos, brazos, codos, piernas, y la higuera contigua, trepé hasta acercarme a la ventana. ¿Como la tomo pensé?, mientras recordaba la escena de alguna película añeja en la que el jovencito bajaba en brazos a alguna actriz italiana de pechos grandes. ¡Nada!, simplemente se me lanzó al cuello ahorcándome por lo que casi nos vamos higuera abajo. Llegando maltrecho, pero digno al suelo, la miré de nuevo, ...bella como siempre, pero ahora vulnerable, frágil, chascona y hedionda a humo,...humana al fin y al cabo. Sin pensarlo, simplemente me acerqué a ella, y mientras cambiaba sus ojos de donna agradecida por los de mina sorprendida-que onda con este tipo!!?-la besé... de ese modo profundo y tibio que se supone debe ser el beso del héroe a la media naranja del héroe.

Guau!..., cuando nos alejamos lento el uno del otro, escuchando el ulular de las sirenas de bomberos al fondo, sentí mi pecho hinchado de orgullo, satisfacción y deseo, (ella aún no entendía nada de nada) y pude pensar mientras observaba la pantalla blanca del procesador de texto:
¡Al fin tengo una idea para escribir algo!.

domingo, enero 01, 2006

2006



Año nuevo.
Vida nueva.

En la fecha más llena de buenos deseos del año, decidi salir a caminar. Sí, caminar por la calle cuando quedaban algo asi como 10 minutos para la medianoche, total la fecha, ¿no es en verdad un tránsito de un año a otro?.

Todo colapsado, de gente, de automoviles detenidos aquí y allá, como un gran estacionamiento a orillas del mar. El 2006 me sorprendió a medio camino, a unas 4 cuadras de mi objetivo final, el lugar de lanzamiento de fuegos artificiales.

Entre los brindis al por mayor, la canción nacional cantada a coro (uno de los grandes misterios de mi vida: ¿porque la cantan en año nuevo??), la champaña, gritos, euforia, y todo ese dique que se desborda cuando uno desea exorcizar lo que pasó y empezar de nuevo, me detuve a simplemente contemplar las luces en el cielo, mientras pensaba si fumaba o no fumaba un belmont light que tenía en el bolsillo.

¿Porque será que nos gustan tanto las luces de colores allá arriba?, ¿y el trueno de su estallido?. ¿Será sólo su belleza?, o será que nos entusiasma la idea de crear fuegos en el espacio, pues simulamos y de algún modo pensamos que podemos moldear las estrellas a nuestro antojo?. No creo, al menos descarto que quienes están estén pensando eso, simplemente nos gusta.

El ruido de cada estallido retumba en el pecho, y la adrenalina estalla en la gente. Luz y ruido, en ese orden.

Uno de los hitos más importantes de la humanidad, el año nuevo. Un descanso, una detención, el bajarse del bus y sentarse a mirar como todo pasa (sí, como lo dice Fito), el tener un instante el tiempo en la mano, para desear con fuerza que todo empezará distinto.

La historia comienza todos los días me parece, pero a medianoche del 31 de diciembre hay un consenso mayor en que quizás a partir del día de mañana todo es posible.

Feliz 2006.

Por cierto, no me fumé el cigarro.

domingo, diciembre 18, 2005

Navegar


Mar,
a tu inmensidad de catedral entrego mi esperanza.

En tu silencio de amanecer recordaré,
mientras tu pecho abovedado guardará mi dolor.
Rompe mil veces
de mil maneras distintas
contra la indiferencia pétrea que te orilla
y que vanamente intenta aprisionarte.

Libertad,
Libertad es tu otro nombre,
Lo gritas en cada onda que se revuelve en tu vientre líquido,
Movimiento eterno,
sembraré en cada surco tuyo mi mirada de hombre gris.

Dame tu gracia,
Bautízame de cielo estrellado y horizonte,
Transpórtame a tu patria azul y verde,
vientre de doncella inmaculada.
Lugar independiente,
Frontera de gozo y herida

Cicatriza nuestro espíritu,
y acoge nuestro sueño innombrable,
aquel inalcanzable,
el sueño de ser libres,el sueño de ser joven
.

La isla


Sólo un trozo de mar interrumpido por un pedazo de tierra, que conserva ese ideal de aislamiento, castigo o aventura, al cual vamos a buscar o a escapar de algo. Tiene por ello tiene algo de territorio libre, de frontera sur de película gringa, un sitio que debería ser seco, lleno de cactus y de autopistas, y en el cual se intercalan, con ritmo irregular, algunas gasolineras.

Sin embargo esta es verde y café, con los grises propios de la actividad volcánica que la formó. Pero su color atípico de frontera sur del séptimo arte igualmente la hace formar parte de esa zona incierta, patria nueva, en donde termina la rutina y comienza la posibilidad de empezar otra vez, de reinventarse, o de al menos terminar de una manera distinta.

Pero, ¿porqué una isla?, ¿será acaso que el accidente geográfico que conforma es metáfora perfecta de la interrupción del mar de rutina diario?. Debe haber pocas cosas más similares a la monotonía, sólo desde la distancia claro está, que esa masa de agua azul llamada océano.

Nuestra existencia, instante en la historia del mundo, un pestañeo geológico, de algún modo también es sólo una isla. Un accidente que nos sorprende al contemplarla, pues surge de un modo inesperado, inconsulto, y que parece desafiar incólumne, pese a su fragilidad, las aguas del devenir del tiempo.
Pero hay otra metáfora aplicable. Es el compararla con el hecho de amar.

El amor, el de pareja me refiero, es una isla en un mar de indiferencia, un accidente extraño en una tela de relaciones humanas que a veces percibimos como más o menos prescindibles o asumimos como parte de nuestra vida diaria. Es navegar a ciegas, entre la niebla, sin posicionador satelital ni radar, y encontrarse de pronto con una pared de roca que está donde menos lo esperabas.

Ese cuasi accidente puede terminar mal si te niegas a creer que en ese lugar emerge una isla, pues seguro te estrellarás sin remedio. Sin embargo, también puede ir pésimo si aceptas que es tierra firme, y finalmente no eres capaz de desembarcar del todo en ella, tarde o temprano seguro te irás a pique en la rompiente.

La isla, o desde la isla, cual título de libro o película, como alguien me indicó. Si estás en ella respira profundo, quizás moja tus labios.
Aprovecha el instante, contempla alrededor e imprégnate de vida y aire.

sábado, noviembre 19, 2005

Cambiar lo que fue

Caer en la tentación de pensar en aquellas cosas que quizás pudieron ser distintas, que cambiarías o que que habrías hecho de otro modo, no es más que es un lugar común, especialmente al intentar cerrar algún asunto pendiente.

Sin embargo, esto es imposible, de haber sido todo diferente no estarias leyendo estas lineas y éstas no habrían sido escritas. El pasado, con todo lo que fue y no fue, constituye la persona que somos, por lo que es un ejercicio imposible el decir que de repetir todo nuevamente se habrían hecho las cosas de manera distinta.

Esto no implica, creo yo, el negar toda reflexión de los hechos que se fueron, intentanto buscar, escarbar y hurgar entre ellos con la esperanza de encontrar alguna luz, ampolleta o linterna que nos alumbre en el pasaje que se abre ante nosotros como posibilidad de futuro. Sin embargo, lo más importante de todo sigue siendo el presente, por efímero que sea, pues es el único pedazo de realidad que podemos rasguñar y en alguna medida, controlar.

El pasado de algún modo no es más que un sueño, que se acumula en nosotros, pero que no debe obstaculizar el camino ni convertirse en una carga tan grande que nos impida vivir el hoy para construir la posibilidad de futuro.

viernes, noviembre 11, 2005

32


32
Tengo 32 a partir de hoy, y me es imposible no pensarlo un instante
Tengo 32, y ahora recuerdo mis 23

Cada momento, por pequeño que haya sido, me trajo hasta mis actuales 32
Lo que hice y lo que dejé de hacer,
Lo que quise y logré, y también lo que no pude conseguir,

Una hebra, delgada linea roja, une todo desde hace 32 años
¿Que quiero recordar de este dia?
Que me levanté feliz,
Las llamadas y mensajes,
"Today is your birthday", de los Beatles,
El vaso de leche y el pan con queso de la mañana,
Todo lo que llegó y llegará este día

La tarjeta que no llegó temprano también quiero recordarla
Cada instante, cada momento sigue construyendo la hebra,
Tengo 32, podría decir que no quiero tenerlos,
Pero no es así,
Estoy feliz, y tengo 32.

sábado, noviembre 05, 2005

Fluye


Foto: Ricardo Tavares

Bajarse,
No seguir nunca más,
detener el planeta, no más giros.

Oscurecer el sol, secar el mar,
regresar una y otra vez,
ya no estás,
se acabó,

Viene volando un sueño,
despierto y está acá,
ha llegado,
lo respiro, lo siento, lo intuyo,
Intento atraparlo antes que se diluya,
El tiempo se lo llevará, es inevitable,

Vamos ahora al mar, siempre lo hacemos,
ultima vez?
El agua salobre seca los labios,
el sol quema la cara e ilumina la mirada,
escandila, las mismas piedras,
el musgo que enmohece cada roca
las mismas sonrisas,
respiro alegria
VIVO

El ojo de Dios nos mira,
observa como buscamos,
no encontramos,
siempre perdidos,
perdidos siempre,
me concentro, atrapar el momento,
congelar las sonrisas,
las caras, los afectos
todo se irá.

ya no estás,

ya no estás,
terminó.

jueves, noviembre 03, 2005

Los limites

Foto: Gageiro

¿Porqué necesitamos los límites?, ¿Porqué debe haberlos?.

Al parecer son la esencia de la existencia de entes individuales o de sociedades distintas, animadas por su propia escala de valores, necesidades y deseos. Así, al parecer debemos establecer acuerdos, algunos mas formales de otros, a fin de que no nos atropellemos sin más con la lógica del quien tiene mayor fuerza bruta.

No deja de ser irónico el hecho que en el seno de la misma sociedad que percibe la necesidad de establecer límites, convive un lado más oscuro, aquel dispuesto a sacar el garrote a fin de hacer lo que estime conveniente a sus deseos. Así, hay una especie de esquizofrenia, en la cual Mr. Jekill convive con Mr. Hide, y en la cual sus características no son más que el resultado de la lucha entre ambos caballeros.

¿Que será lo que gatilla que el lado más oscuro se exprese de vez en cuando?, a mi entender es sólo la inexistencia de una reflexión racional y lo más objetiva posible. Al parecer las personas, elemento constitutivo de la sociedad, se ven impelidas frecuentemente a actuar conforme a sus prejuicios, sin siquiera intentar el ejercicio de al menos cuestionarse para analizar friamente los hechos.

¿Se han fijado como actúa una masa humana?, ¿una "barra brava" por ejemplo?, al parecer el grupo ahoga definitivamente todo espacio racional liberando al lado oscuro de la fuerza. Por ello, la existencia de una masa que grita y alega sin ningún asomo de autocrítica o análisis es el mejor caldo para cocinar un buen plato de violencia, destruyendo así cualquier límite tácito o escrito en todo grupo humano.

Los grandes manipuladores utilizan esto a la perfección, induciendo al grupo a la histeria, manejando y manoseando ciertos conceptos como "nosotros", "patria", "identidad", "raza" o "religión" para marcar la diferencia a fin de azuzar y agitar. Para mí, la existencia de cualquier límite es el síntoma, la señal, de que en cualquier momento puede saltar a la mesa el lobo que a duras penas se esconde bajo la piel de oveja.